La Voz, una Gestalt, más allá de la Persona y la Personalidad

Artículo realizado por la compositora y psicoterapeuta Silvia Nakkach, que trata sobre su trabajo con la voz, y de cómo, a través del canto, podemos lograr infinitos beneficios, incluyendo mejorar nuestra actividad cerebral, aumentar la confianza y seguridad, inducir la sanación, entre otros.

Fuente: http://www.ciis.edu/

Silvia Nakkach, CIIS

La Gestalt, en su intención de liberar al ser de las ilusiones del ser, focaliza el ojo clínico en la consciencia de la expresión. La voz y su esencia expresiva, llámese canto o llanto, es en si misma una Gestalt capaz de revelar significado como modalidades de energía, música y comunicación, tanto personal como transpersonal.

Desde 1987 concentro mi esfuerzo y mi creatividad a través de un proyecto­ escuela: Vox Mundi. Los programas de Vox Mundi son internacionales, educativos, e intentan cubrir todos los aspectos de la influencia de la voz y el canto en la liberación de la persona, incluyendo el trabajo artístico y terapéutico con la voz, mas allá de limitaciones culturales o individuales. La misión de Vox Mundi es preservar tradiciones musicales indígenas y sagradas donde el canto es la manera esencial de compartir la naturaleza. Nuestros retiros y cursos de formación buscan elevar la voz y el canto al nivel de una disciplina de transformación, combinando el servicio con la practica espiritual.

A través de la experiencia continua del trabajo con la voz como una totalidad multidimensional, el canto aparece como una instancia mas de expresión, tan poderoso como la invocación de una sílaba antigua, sagrada, un grito, o el silencio después del canto.

Lo esencial se revela en la capacidad de vivenciar el canto como expresión genuina, mas allá de la historia personal del que canta, integrando la dimensión ancestral del canto como yoga, un conjunto de prácticas y un sendero de unión con la naturaleza de lo divino. Escuchamos el canto, profundamente en sus matices y tonalidades tan evocadoras de emociones personales como arquetípicas, tan capaz de inducir un estado de meditación, relajación, o felicidad espiritual.

Mas, en mi consulta, ya sea como mera profesora de canto o como psicoterapeuta musical, sigo escuchando las mismas teorías e ideas “locas”, parciales. En un esfuerzo de entender este fenómeno que se repite con la misma superficialidad, incluso entre personas eruditas o “profesionales”, lo refiero como el resultado de un materialismo musical, que entiende y enseña la música como un grupo de notas, instrumentos y voces altas, medias y bajas.

Tratare de de­velar algunos mitos comunes, con la intención de que mas gente se anime a cantar sin excusas, y así poder acceder a mi ambición mas alta: re­ encantar el mundo.

La voz y su esencia expresiva, llámese canto o llanto, es en si misma una Gestalt capaz de revelar tanto significado como modalidades de energía, música y comunicación.

“IDEAS LOCAS”

  • Siempre quise cantar, lo intenté varias veces con muchos profesores, en varios coros, mas “no tengo voz”, ” se me corta en la garganta”.
  • Desde que descubrí vuestros grupos de canto abierto, he vuelto a tener esperanza de “encontrar mi voz, la había perdido”.
  • Deseo profundamente cantar. Mi padre me quito la profesora de canto cuando me escucho cantar de niña, dijo que yo era un “caso perdido”.
  • La profesora de la escuela primaria me saco del coro, dijo que yo no podía cantar en tono, “que era una desentonada”, nunca mas me anime a cantar.
  • Me da pánico cantar y que me escuchen, “mi voz es espantosa”. ­ ­ El sueno de mi vida era ser cantante, pero mi hermana canta “profesionalmente” y “yo nunca podré cantar como ella”.
  • Cuando canto con vuestros grupos me siento feliz, “mas debo esperar hasta tener mas tiempo en mi vida para poder continuar”, por ahí cuando mis niños sean mas grandes podré hacerlo.
  • Hay como me gustaría poder cantar, mas Dios no me ha dado la voz que merezco, “y ya es tarde”.
  • Me encantaría poder cantar regularmente, “mas no tengo ningún conocimiento musical”.
  • Si vengo a tus sesiones, me ayudaras a abrir el chakra de la garganta, así podré cantar mejor?
  • “Que nota debería cantar para abrir el chakra de la garganta”, el LA, o el DO?

Y pasan los años, la experiencia, los libros y las sabidurías, mas en mi trabajo sigo escuchando a diario estas “ideas locas” a cerca de la voz y el canto. Debo confesar que a veces me invade como una alergia a seguir escuchando lo mismo a través del tiempo, mas no necesariamente es un síndrome de todas las culturas.

En culturas mas maduras en la experiencia espiritual y multidimensional de la voz y el canto como India, Afro­Brasil (Bahía), África, Tíbet, el canto y la apertura de la voz no es condicional, en general no se mencionan esos mitos individuales, por el contrario el canto se aborda como una práctica de liberación personal, hacia la iluminación. El canto y la liberación de la voz se encaran y en­cantan como una práctica tanto musical como devocional. Una práctica que conduce a una religiosidad primordial sin iglesia, monjes, o gurús exteriores. Es la religión de la devoción artística, la pasión por la música de la voz, la voz como un medio de contacto con los mundos de divinidades y encuentros. La voz abierta, como una fuente de energía espiritual y creativa, tiene una identidad propia, más allá de la persona y el carácter del que la canta.

EL CANTO ABIERTO

El canto abierto es una forma universal de canto lento y profundo, arraigado en la raga de India y en los cánticos espirituales indígenas ya sean de Tíbet o de Amazonas. Este “tempo” y calidad de trabajo sostenido con la voz, es una práctica devocional que nos abre a un sensación de alegría y libertad sin limites, liberando la persona de las trabas y trampas del carácter personal, nutriendo el anhelo intenso del corazón de unirse a la consciencia de lo divino. Esta forma de canto, abierto y libre, naturalmente nos “aligera”, ofrece como la sensación de poder volar sin peligro de caer. Quizás sea este un signo de que las frontera con la dimensión espiritual de la consciencia se permeabiliza, manifestándose como una certeza de estar completos, re­vitalizados de “axe” (fuerza vital en la tradición afro­brasileña) y “ashe” (confianza incondicional en la tradición tibetana).

La tarea de confirmar lo obsoleto y absurdo de las “ideas locas” no es fácil. Aunque las personas se dan cuenta de lo irracional, la falta de regularidad en la práctica no llega a superar las creaciones psicológicas de la mente, ideas y emociones que en realidad tienen mas tiempo de práctica y de vida en esa persona, que el trabajo con la voz y el canto abierto.

Se podría afirmar que toda persona que alguna vez cantó ha sentido la felicidad del cantar, aún que sea por segundos. Más aún cuando vivenciamos, al liberarse la voz, los beneficios secundarios y supremos para el cuerpo y la mente.

Aún cuando nos morimos por cantar, aún cuando salimos de compras de maestros (teacher’s shopping), de maestro a maestra de canto y de psicólogo a psicóloga de la voz, ello no parece suficiente para cerrar la Gestalt.

El trabajo no esta sólo en lo cualitativo y expresivo de la vivencia, sino en lo cuantitativo y en la calidad de la contemplación y la escucha profunda.

La experiencia de liberar emociones y expresiones profundas a través del canto y la voz, es muy poderosa y puede actuar como una distracción, una forma enmascarada de gozo egoico, como lo es la catarsis en muchas ocasiones. Todo parece explotar, mas no se producen cambios estructurales. La experiencia del estado meditativo de la mente, la entrega absoluta a la producción del tono, y la escucha del silencio vibrante después del canto, son partes esenciales de la voz como Gestalt transformadora. Lo que se transfiere es la persona a lo trans­personal, y la emoción individual a una calidad de emoción estética, artística, rasa.

Cuanto más regular y conscientemente trabajo la voz, mas abro; cuanto mas canto, el canto me en­canta.

Se llega a una integración de lo estético con lo terapéutico. La mente se concentra en la escucha del tono, el tono colora la mente de un sentimiento estético y profundo. La respiración se transforma en sonido, y la velocidad lenta y sutil del sonido invita a lo contemplativo. Nos conectamos con la vacuidad de la mente. El resultado es un bienestar solo semejante a la claridad y al vacío.

La tarea de confirmar lo obsoleto y absurdo de las “ideas locas” no es fácil. Aunque las personas se dan cuenta de lo irracional, la falta de regularidad en la práctica no llega a superar las creaciones psicológicas de la mente, ideas y emociones…de la mente. El resultado es un bienestar sólo semejante a la claridad y al vacío gentil que se siente después de una meditación.

La práctica del canto abierto es como una meditación vocal, las diferencia esta sólo en el uso del sonido y la intención.

Finalmente, como todo ejercicio divino, la apertura y flexibilidad de la voz dependen de la frecuencia de la práctica vocal. Una rutina creativa que para llegar a sentirse seminal no puede ser menos que semanal, una práctica que crece con la familiaridad, que a su vez refuerza el conocimiento, la plasticidad y la arquitectura acústica de los músculos del aparato vocal y la respiración, ambos constituyen la “parte” orgánica y física de la voz como Gestalt.

LA VOZ, UN COLLAGE EN MOVIMIENTO CONTINUO

La resonancia natural y el poder transformador de la voz son el resultado de concebir la voz como un collage, una estructura Gestáltica en movimiento mínimo mas constante. La producción y la articulación del tono es consciente, tan contenida como libre, tan objetiva como etérea. Las dimensiones en que se manifiesta la voz son acústica o física, psicológica o emocional, artística o musical, social o cultural, terapéutica o estética, ya se musical o teatral. Transpersonal o espiritual. Todas estas formas de expresión de la voz son concebidas como partes de una totalidad que es la voz como un collage vivo, un sistema organísmico, una Gestalt, que comprende en si misma todo el software para una profunda transformación personal.

La voz, en su dimensión orgánica, funciona como un músculo acústico esencialmente e­mocional. Su tendencia natural es hacia el movimiento exterior, a expresarse, o presionar ­hacia­ afuera, con su concomitante interior, la vibración sutil de lo transpersonal. Una sensibilidad espiritual que es el resultado del metabolismo natural de la materia impregnada del néctar de la creación artística.

La presencia del cantante es relajada y alerta, absorta sin distracción en la magia del tono. El poder transformador de un tono perfectamente afinado resulta en el desapego de las necesidades y quehaceres. Cuando el cantante aprende a focalizar su atención sostenidamente en la producción y la calidad del tono, comienza el proceso de desarrollo profundo de la voz mas allá del que canta. Ese crecimiento se basa en:

El entrenamiento de la mente singular, la mente que apunta sólo a un punto.

La capacidad acústica del tono a través de embocaduras particulares, de transformar el sonido en tono, y el tono emitido, en un sentimiento interior tan profundo como revelador de la riqueza del centro espiritual. Rudolph Steiner incluso localiza físicamente el punto de salida de ese tono omnipresente en el lugar exactamente en el medio del labio inferior, se refiere a esa cualidad transpersonal del tono como, tono etérico.

La regularidad del canto como practica de desarrollo fisio­espiritual, que ejercita la escucha y la calidad contemplativa de la conciencia.

Todas estas formas de expresarse de la voz son concebidas como partes de una totalidad que es la voz como un collage vivo, una Gestalt,

La práctica hacia la versatilidad y flexibilidad tanto muscular como cultural. La voz se refuerza cuando viaja por las demandas de diversas tradiciones culturales.

La práctica consciente de las escalas musicales, que son los caminos misteriosos y abiertos de la música de la voz, como de la música de todo instrumento que anhela entrar en la magia de la creación musical.

La práctica continua de ejercicios de respiración, expresión vocal y corporal.

El ejercicio constante de la práctica de la meditación vocal, el canto suave y lento, de una nota sostenida, con un bordón de fondo que no cambia, manteniendo el tono fijo y consciente en la misma nota, como si fuera un lugar sagrado. Desde esa nota, salimos a visitar otra nota, y volvemos a la anterior, sin apuro, sin necesidad de cantar melodías. La practica se enraíza en la vida de la nota que se enamora de otra nota, y la explora, la goza, sin necesidad de viajar por melodías sugestivas.

Escuchar mucha música vocal sagrada y profana, antigua y moderna.

Mas allá de entender una voz bonita como la suerte de algunos pocos individuos afortunados, visualizamos y concebimos la voz como una Gestalt, una realidad multi­dimensional, multimodal y multifacética. Una totalidad expresiva y contemplativa en continua transformación, que es el resultado de una colaboración intima y ordenada entre la mente, la emoción, el cuerpo y lo etéreo e invisible de la participación mística. Creamos el espacio para recibir lo incierto del soplo espiritual, la inspiración como presencia de energía artística.

EL CANTO Y LA IDENTIFICACION CON LO SAGRADO

La fuerza estética (belleza) del tono es afín a la resonancia con lo sagrado. Como una fabrica de aire, vibración, sonido y emoción, la voz en su expresión estética de cánticos, himnos, salmos y cánticos sagrados ejerce una poderosa influencia en el tono muscular y el metabolismo general del cuerpo y el cerebro. Algunos sonidos vocales son una fuente básica de energía para el cerebro. El canto devocional, así como el canto de tonos suspendidos y lentos genera una energía calificada como armónica, induciendo estados de conciencia extendidos y una identificación espontánea con la dimensión arquetípica de lo sagrado, el espacio de la conciencia especialmente fértil para inducir sentimientos de apertura, amor y sanación.

En el abordaje que la Escuela Vox Mundi propone, la voz es estructural, de naturaleza tan orgánica como espiritual. El secreto, o la llave, es desligar la voz de las conexiones con la historia personal, la historias diseñadas por el ojo de las necesidades egoicas. La voz y sus voces, se convierte en una ventana que conecta todos los mundos en que funcionamos, el mundo de los sueños, el social interpersonal, y también el mundo intimo. La voz, en su sabiduría, vive y viaja entre varias texturas de la realidad como un shaman, aquel que sabe vencer el miedo al miedo.

AHORA SI, EL SECRETO DETRAS DE LAS “IDEAS LOCAS”

Siempre quise cantar, lo intente varias veces con muchos profesores, en varios coros, mas “no tengo voz”, “se me corta en la garganta” .

Todos tenemos voz, a no ser que por alguna razón nos hayamos quedado físicamente mudos.Si algo se corta en la garganta, lo mas probable es que la persona pierda la vida, y en realidad es por eso que no canta más. El consejo para los individuos que alegan estas razones es informarles visualmente como funciona y esta constituido el aparato vocal y trabajar con un bordón a diario, hasta desarrollar un tono consistente, firme y musical.

Desde que descubrí vuestros grupos de canto abierto, e vuelto a tener esperanza de “encontrar mi voz, la había perdido”.

Si hay que encontrar la voz, ello implica el sentimiento erróneo de haberla perdido. Con estas personas trabajamos la capacidad de vibrar con la expresión de la voz, además de identificar psicológicamente lo perdido y sublimado en la voz. Facilitamos la capacidad de concentración duradera, y la practica del repertorio adecuado de ejercicios y cantos. Los cantos indígenas son especialmente poderosos para elevar la auto­estima y engrosar la cualidad de los tonos musicales.

Deseo profundamente cantar .Mi padre me quito la profesora de canto cuando me escucho cantar de Nina, dijo que yo era un “caso perdido. La profesora de la escuela me saco del coro, nunca mas me anime a cantar.

Quizás la idea loca mas común entre los occidentales de clase media. El padre puede que sea sustituido por la madre, un hermano, un novio, o una profesora de canto, mas si bien puede que haya quedado una sensación de dolor o herida traumática (o kármica), es posible superar esta condicionalidad casi convencional, a través de cantar mucho, diariamente. Encontrar el maestro en el que uno confía incondicionalmente, y que a través de sus enseñanzas descubrir lo mejor de la expresión vocal de cada uno. La satisfacción de escuchar una voz fuerte y afinada, llena de colores y posibilidades, combinada con un proyecto personal sólido de trabajo con la voz para mejorarla, mas la liberación continua de la energía espiritual del canto, se convierte en la formula de transformación, el antídoto terapéutico contra las leyendas de un padre impaciente y una voz que necesita trabajo a largo plazo. Idealmente, de ser posible, colaboro directamente con mis alumnos para la creación de un “concierto privado”, lo que llamamos “offering”, un programa de canto que será presentado a un grupo intimo, invitando especialmente al “padre”.

Me da pánico cantar y que me escuchen, “mi voz es espantosa”, mas me gustaría tanto cantar …

No hay voces feas o bonitas para siempre. Lo que hay es el miedo a abrir la voz y descubrir voces nuevas, timbres desconocidos, la pereza a dedicarse a una disciplina de trabajo semanal para desarrollar las tonalidades y el cuerpo de la voz, el aparato respiratorio, fonatorio y diafragmático.

A través de los programas de Vox Mundi ofrecemos técnicas vocales en forma de repertorio musical multi­étnico. El alumno canta, expresa sonidos guturales, invocaciones rituales, sílabas sagradas en sanskrito, escalas ­ragas de India, mas en realidad son modalidades de desarrollo de la voz.

Visualizamos y concebimos la voz como una Gestalt, una realidad multi­dimensional, multimodal, multifacética, una totalidad expresiva y contemplativa en continua transformación, mas en realidad son modalidades de desarrollo de la voz.

Porque los ejercicios de mejoramiento de la voz tenían que ser aburridos, o desligados de lo estético. Descubrimos que cuanto menos familiar el repertorio de cantos y practicas, mas posibilidad de entrar en una conciencia expandida de lo extra­ordinario, mas allá de lo “espantoso”, o la mente calificativa y dual.

El sueno de mi vida era ser cantante, mas mi hermana canta “profesionalmente” y “yo nunca podré cantar como ella”.

Nuevamente, el juicio y la comparación como formaciones de la mente funcionan como una esponja de la energía creativa. Calificamos y comparamos en lo personal, en vez de entrar en una disciplina del canto como practica de embellecimiento músico­espiritual. En este caso lo mas operativo es trabajar con un repertorio totalmente ajeno a la cultura del alumno, donde no quepa comparación alguna, además de grabar un disco compactos, lo mas bien producidos posible, para que el alumno/a se escuche con la distancia de quien escucha a otro, y no a si mismo.

Cuando canto con vuestros grupos me siento feliz, “mas debo esperar hasta tener mas tiempo en mi vida para poder continuar”, por ahí cuando mis hijos sean mas grandes podré hacerlo…

Una defensa muy típica de la personalidad que no deja a la persona expresarse libremente, mas allá de la identidad en este caso de “la madre”. Ello se combina muchas veces con cierta pereza espiritual a comprometerse con una practica, o transformarse en un practicante, incluso de una disciplina como el canto, que a uno le satisface tanto. Mas interiormente, el canto se confina a lo que me arriesgo a llamar un materialismo musical, solo se concibe la posibilidad de la música y el entrenamiento convencional, lo que requiere otro tipo de tiempo. Mas la capacidad de integrar la riqueza que se adquiere profundamente a través del contacto con la energía musical, no se tiene en cuenta. Solo se ve lo que se mira.

Hay como me gustaría poder cantar, mas Dios no me ha dado la voz que merezco, “y ya es tarde”.

Nunca es tarde para descubrir los tonos, misterios y magias de las voces de la voz, y las músicas del mundo. En la practica de la música clásica de India, y en la técnica lírica occidental, la madurez de las cuerdas vocales y de la experiencia es fundamental, la voz, en general se desarrolla y se pone mas flexible y versátil con la edad, como un buen vino. El canto es una de las pocas artes musculares que no se interrumpen con la alta edad. Ejemplos, miles.

Me encantaría poder cantar regularmente, “mas no tengo ningún conocimiento musical”.

Nuevamente, la fantasía de saber mucha música y teoría, sirve para muchos como defensa para no trabajar seriamente en el desarrollo de una voz. Conocimientos musicales siempre ayudan, mas no son necesarios. Lo único necesario para poder cantar con la pasión de estar abierto y recibir el néctar divino, es escuchar, escuchar profundamente los movimientos del tono, interior y exterior. Escuchar al cuerpo, a la respiración, aflojar las manos, relajar la mente, cantar sin pensar en uno mismo, dirigir y recibir el soplo de música de quien pertenece: la divinidad.

Si vengo a tus sesiones, me ayudaras a abrir el chakra de la garganta, así podré cantar mejor? …”Que nota debería cantar para abrir el chakra de la garganta”, el LA, o el DO?…

La sensibilidad de otro cuerpo invisible sutil, que es función de la energía vital y sus movimientos, es tan difícil de negar como de comprobar científicamente. En el cuerpo energético se alinean los chakras, o centros donde la energía se carga de significados, o se descarga y bloquea. En la disciplina milenaria del Yoga de India, se habla de los chakras como estaciones sagradas donde habita lo divino. Los chakras funcionan orgánicamente, como una Gestalt, una totalidad en movimiento espiral. El movimiento y estado de cada chakra esta intrínsecamente ligado al de los otros. La respiración y en especial el sonido, tienen la capacidad de movilizar, liberar e impactar profundamente la energía de los chakras. Ha circulado tanta literatura superficial acerca de los chakras y sus vicisitudes, que los lectores (y mucha de la gente que yo atiendo), en busca de soluciones mágicas, como no pueden ver los chakras, los han mistificado, simplificando su poderosa capacidad. El resultado es el malentendido común de las funciones relevantes que tienen los charkas en bienestar del cuerpo y la mente.

La fantasía de que un chakra se abre y se cierra a voluntad, es simple, divertida e incorrecta. Los rumores de usar notas, o frecuencias especificas, para afectar y movilizar estos centros de energía están basados en ciertas practicas yóguicas arcaicas, ejecutadas por yoguis y santos, que pueden llegar a esos resultados. Mas es inocente pensar que existe una correspondencia universal, para todas las personas, y todos los cuerpos, de todas las culturas en relación al uso de la misma nota para inducir el mismo cambio energético en el mismo chakra. De ser tan simple, y de ser tan general, probablemente se habría llegado a poder curar el cáncer con sonido, que yo sepa, solo ha ocurrido en casos y relaciones muy particulares.

Cuando recibo este tipo de pedido de atención, intento aclarar el malentendido con información y ejemplos directos en el cuerpo, utilizo diapasones, y los muevo a través de los chakras con todas las notas. Normalmente, cada persona tiene una frecuencia preferida para cada chakra. Fácilmente podemos demostrar que lo que impacta e induce una transformación es la apertura de la voz, y el transcurso del sonido a graves del cuerpo y la conciencia, y la reacción de empatía con el terapeuta. Todos los chakras son parte del proceso. Todas las notas son parte del proceso, aunque finalmente elijamos la frecuencia que parece mas transformadora. La alineación de los chakras en la columna vertebral también funciona y es concebible como una Gestalt.

Finalmente, el canto es una actividad coordinada y comprensiva, que incluye todo el cuerpo y la mente focalizada en la producción de tono. En lo que se refiere a la música, somos estudiantes toda la vida, lo importante es cultivar familiaridad con todos los aspectos inherentes a la voz y y las dimensiones tanto físicas como místicas del canto. Cantar en los estilos mas diversos y en lo posible en distintos idiomas, o sin palabras, entrando en la magia de la “palabra cantada” mas allá de su significado. La fuente común de la música y la poesía.

Los chakras funcionan orgánicamente, como una Gestalt, una totalidad en movimiento espiral. El movimiento y estado de cada chakra esta intrínsecamente ligado al de los otros.

Este abordaje gestáltico e integral de la voz ofrece un marco teórico, un repertorio musical original, y la expresión vocal en si misma tiene un valor terapéutico incomparable.

Esta modalidad de trabajo con la voz, propone liberar al que canta, ya sea alumno o maestro, de toda memoria represiva de contracción vocal, poniendo la atención y la conciencia en la voz como corriente infinita de energía vital, mas allá de la persona del que canta. Esto contribuye al continuo refinamiento del tono de la voz, la música de la voz y el repertorio del canto, creando una atmósfera de confianza y seguridad . El canto abierto se transforma en una practica espiritual que además asegura larga vida por la relación constante con la respiración y el metabolismo. El trabajo con la voz además “recarga” la actividad cerebral al promover el balance de los dos hemisferios. Llamamos a estos beneficios positivos del canto: the healing voice. Sean bienvenidos, sin condiciones!

 

Vox Mundi Project

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